Avatar de Desconocido

Acerca de Angels García-Carpintero Sánchez-Miguel

60 años de vida, cuidadora de mis hijos, padres..., maestra jubilada, pedagoga y logopeda. Escritora siempre en ciernes, aprendiz de todo, enseño lo que sé.

El montserratí, castillos y torres medievales de defensa y vigilancia

Castillo de los Castellvell, señores feudales de la zona que rodea Montserrat

En un artículo anterior nos referimos al “montserratí”[1] o área que rodea Montserrat con municipios de diferentes comarcas que están vinculados a esta formación rocosa, geográfica, histórica o culturalmente.

Es algo que comprobamos sobre el terreno con la observación des de diferentes posiciones de la silueta “serrada” de esta montaña emblemática que, aunque pudiéramos considerarla una unidad, siempre estuvo dividida, al menos desde que tenemos documentación (alrededor del año 1000).

La zona central de Cataluña: Bages,sur de Osona y del Berguedà, quedó separada de la Gòtia tras la revuelta antifranca (826-827) protagonizada por Aissó y Guillem con el apoyo de tropas sarracenas, partidarios de Berà. Bernat de Septimània, esposo de Duoda y conde de Barcelona entre los años 826 y 832 sofocó la rebelión ganando prebendas con ello, aunque posteriormente sería destituido por intrigas de la corte. Recuperaría su título y sus bienes entre 835 y el 844, cuando moriría decapitado por traición.

Torrota de Vacarisses

La zona estuvo fuera del dominio franco ya que tras la muerte de Ludovico Pío el Imperio queda fragmentado entre sus tres hijos, reinando finalmente Carlos el Calvo (-877) en Occitania. Su conquista representará la posibilidad de ampliar las fronteras hacia el Penedès y hacia La Segarra-Urgel.

Es un área donde abundan los topónimos de origen árabe, como el de “guardia” o “guardiola” (torre de defensa) o el de “cirera”, que significa “luminaria” y señala a las torres de vigilancia y comunicación que encontramos en la cima de montículos, también denominados faros o talayas, un sistema de señales muy necesario en una población tan dispersa.

El castillo de Sacama y la iglesia de St. Pere a Olesa de Montserrat

La arqueología y la toponimia dan muestras de la continuidad de los hábitats, así como de los nuevos establecimientos que progresivamente irán buscando zonas bien irrigadas (como las que responden al topónimo “Palau”[2] de origen musulmán) y comunicadas, dejando atrás aquellos montículos de difícil acceso y fácil vigilancia donde se instalaban castillos y torres.

En las vías que rodean Montserrat, siguiendo los cursos del Llobregat y el Anoia, encontramos fortificaciones desde donde se podría vigilar y controlar el comercio y los impuestos. El mismo fin que tenían los romanos cuando utilizaron la fuerza de los esclavos para construir caminos.

Castellolí, en l’Anoia, un puesto importante de vigilancia y defensa.

Entrado ya el siglo XI encontramos mayor presencia de iglesias que responden a la nueva organización en parroquias y “sagreras”, aunque hay algunas ermitas muy antiguas (alrededor siglo V) que apuntan a una vida monástica con la que se implantó el primer cristianismo que aquí nos llegó desde Oriente a través del norte de África.

De algunas de estas edificaciones sólo quedan sus ruinas o sus nombres (ya que fueron muy transformadas). Veremos algunos ejemplos.

En el norte de Montserrat tenemos castillos como el de Castellbell (feudales que dominaron la zona), el de Castellet (St. Vicenç) o el de Castellgalí, con nombres que ya indican la función de sus orígenes.

Murallas de los restos del castillo de Castellgalí

Entre 889-890 los reyes francos dieron los derechos fiscales de Manresa al obispo de St. Pere de Vic que cederá en 925 al monasterio de Ripoll los diezmos de St. Pere de Vilamarics (“villa Milech” o “Mèlik”) construida sobre una villa romana entre St. Vicente de Castellet, Castellbell y Marganell. Aquí vemos como una propiedad de probable origen musulmán se convierte en una iglesia.

Restos de la iglesia de St. Pere de Vilamarics o «vila Mèlik»

En 951 el papa confirma al monasterio de Ripoll las propiedades de Manresa con sus monesteriolos. Pese a que ya eran pequeños cenobios, Ripoll las tendrá como simples propiedades agrarias. El monasterio de Sta. Cecília (Marganell), más antiguo que el de Montserrat, recibe más donaciones de los fieles. Cesáreo (-981), primer abad reconocido, compró el 942 a su tía Druda y a su primo, Ansulf, por diez onzas de oro, un alodio en el castillo de Marro, más adelante representará uno de los tres intentos de independencia respecto del arzobispado de Narbona. Los litigios entre el abad Oliba de Ripoll y Sta. Cecília por el control de la montaña de Montserrat fueron frecuentes, lo que parece responder a diferencias entre el norte carolingio y estas áreas con mayor presencia musulmana e hispano-goda en las que se dieron intentos de entendimiento (como el “adopcionismo” que promulgaba Félix de Urgel) que serían cercenados.  

El castillo de “Marro”, junto con el de Otger, citado junto a una capilla de Sta. Magdalena en un documento de 1042, son algunos de los primeros mencionados y de los cuales sólo sobrevive el de la Guardia de Collbató que, como el de Bonifacio o de la Guardia del Bruc (del que sólo quedan ruinas junto a los restos de la ermita de “St. Pau Vell”) quedó bajo el obispado y los vizcondes de Barcelona, con sus propios litigios.

Castell de «Guàrdia» de Collbató, uno de los que aún perduran, bajo la mitra de Barcelona

En esta zona sur (la parte norte del Baix Llobregat) encontramos numerosas fortificaciones como el castillo de Sacama (Olesa, con la capilla de St. Pere), los de Espadas y Esparraguera, citados ambos en 985 cuando son entregados a St. Pere de Vic, el de St. Jaume de Castellví de Rosanes (los poderosos feudales de la zona), el de Rosanes en Martorell (así denominado por las arcillas rojizas del Llobregat) o el de Abrera o “Voltrerà” (que significa “cerca del agua”).

Montserrat des del castillo de Rosanes de los poderosos Castellví. Foto: Martí Porterias

Ya en el Alt Penedès, tenemos el de Gelida y en l’Anoia otros varios como el Castell de Cabrera (d’Anoia), el de Masquefa (junto a la capilla de St. Pere), el de Castellolí y, más alejados, los de Piera o el de Ódena. Es en esta zona, cerca de las vías desde las que se amplían las fronteras, donde encontraremos un mayor número de fortificaciones que merecen un estudio propio.

Montserrat des del castillo de Gelida (Anoia)

[1] https://historiasdebellvitge.wordpress.com/2024/02/28/mes-lluny-o-mes-a-prop-montserrat-a-prop/

[2] En St. Andreu de la Barca (o de “aigüestosses”) hay una zona así denominada.

Maria Àngels García-Carpintero, L’Hospitalet, 16-03-2024

A quienes aman la historia y el patrimonio

Todas las fotos, excepto la que hemos indicado el autor, son de Ramón Solé y de la autora

Savassona, entre roques i canalitzacions d’aigua

Cisterna d’aigua excavada a la roca i vistes del cingles de Tavertet des de St. Feliuet i del riu Ter

El parc natural de les Guilleries-Savassona es troba entre les cingles de Tavertet, tancant el curs del riu Ter, la vall de Sau i els contraforts més occidentals del massís de les Guilleries.

Al pla i turó de Savassona (Tavérnoles), per damunt de la plana de Vic, trobem grans roques de gres despreses a causa de la erosió, sobre les que s’han fet algunes investigacions que sovint es barregen amb fantasioses llegendes.

Un dels grans blocs de pedra

El conjunt arqueològic de Savassona dona mostra la continuïtat d’habitats entre diferents civilitzacions des del neolític fins l’edat mitjana. Un fet històric que podem contemplar fent volar una mica la imaginació però sense oblidar les necessitats vitals, fonament de gran part de les accions humanes.

Havent observat de lluny el castell-casa forta de Savassona, una finca privada que compta amb una ermita romànica, St. Pere de Savassona, ens dirigim cap a St. Feliuet, també romànica i bastida sobre roca dalt del turó.

Castell de Savassona amb la seva capelleta i ermita de St. Pere de Savassona

El primer que observem són algunes lloses de l’antic camí medieval amb les roques que el custodien (algunes d’elles amb marques que no sabem interpretar) i amb els marges de pedra seca que humilment ha posat la pagesia de tot temps per a poder conrear les feixes que forma aquest relleu.

Camí medieval, on ja trobem roques gravades i marges de pedra seca

El camí ens parla del treball humà amb les seves dificultats i enginys.

Arribem a una esplanada i ja divisem la primera gran roca anomenada “el Dau” on s’han trobat sitges amb restes de ceràmica i de fauna que han permès classificar els materials entre els segles II i VI aC (Edat de Metalls – Ibèric) i fa pensar que la part inferior de la roca seria utilitzada com habitatge.

El gran bloc de pedra anomenat «el Dau»

No és l’únic gran bloc de pedra, però sí el més gran. En moltes d’aquestes grans roques trobem petits forats que ha fet l’aigua i que servirien, així mateix, per recollir-la. Aquestes roques mostren la necessitat de refugi i d’aigua.

A l’esplanada trobem algunes de les pedres analitzades i batejades que han estat picades per la mà humana que ha gravat en elles, en èpoques més llunyanes o més properes, símbols culturals que remeten al desig i les pors.  Uns gravats que mouen la nostra curiositat, inici de tot pensament.

Esplanada on es troben la majoria de roques i rocam de St. Feliuet a dalt

Al mig de l’esplanada trobem una bassa i alguns recipients aprofitats per recollir aigua (un tronc buidat, un antic safareig…) que permeten sobreviure la fauna. Un espai apte per portar ramats i per acollir animalons silvestres.

Aquí trobem dues pedres amb nom. La més llunyana, la “de l’home o del nen” té una figura humana gravada, creus i algunes cavitats amb recs, donant compte, de nou, de les reutilitzacions d’espais i objectes. Al mig, l’anomenada “de les bruixes” amb un munt de creus i figures simbòliques gravades que, igualment, van des del neolític fins el període medieval.

Figura humana gravada a la «pedra de l’home»

Tot i que trobem un munt de llegendes i explicacions dels rituals de les anomenades “bruixes”, només tenim documentat que en aquest lloc el baró de Savassona, descendent dels vescomtes de Cabrera-Osona, va fer assassinar, al segle XVII, a la forca, a tretze dones de Viladrau acusades de bruixeria,[1] com passava amb altres moltes que van patir aquest feminicidi tan cruel com injust.

L’anomenada «pedra de les bruixes»

De nou ens trobem amb historietes semblants davant de la “pedra del sacrifici”, amb unes canaletes i el que sembla una cisterna per recollir l’aigua sobre les que molt s’ha especulat. L’únic cert és que es va utilitzar per fer enterraments al Neolític, ja que s’han trobat dos sepulcres de fosa i restes de ceràmica. És probable que també s’hagués utilitzat com habitatge.

L’anomenada «pedra del sacrifici» amb una cisterna que deuria recollir l’aigua

Des d’aquest racó, amb altres roques que semblen llocs on es podria compartir àpats, feines i refugi, enfilem per una graonada documentada al segle XI, com les capelles de St. Pere i St. Feliuet de Savassona.

Graonada medieval de St. Feliuet

Dalt del turó trobem, al voltant de l’ermita, tres cisternes-basses excavades a les roques que recullen aigua de pluja i donen de beure als petits animalons. La més gran la veiem només deixar la graonada, junt a l’ermita. A dalt del turó trobem una cisterna excavada a la roca, amb uns recs i algunes tombes antropomorfes, pròpies de la Edat Mitjana. Des d’aquí podem observar el riu Ter i les impressionants cingleres de Tavertet. A la banda del migdia una altra cisterna i un petit racó per contemplar Les Guilleries.

Un racò per contemplar el paisatge dalt de les roques aprofitades per recollir aigua

El recorregut per aquest paratge, un autèntic museu al aire lliure, ens permet prendre contacte amb els nostres passats, amb les necessitats biològiques i existencials de l’ésser humà en contacte amb la natura.

Les dues capelles medievals indiquen una la hospitalitat (St. Pere, noms que remeten a les antigues villae romanes, a peu de camí) i l’altre, bastida damunt la roca i amb aquest nom martirial, a la vida eremítica.

Per acabar volem recordar que l’ermita de St. Feliuet de Savassona, va ser reparada en 1962 pel Centre Excursionista de Vic. Cal agrair el que grups com aquests feien en aquells temps foscos del franquisme per tal de mantenir viva la nostra aigua cultural (edificis, camins, llengües…)

L’ermita de St. Feliuet de Savassona sobre el rocam que ens parla de la vida de les nostres avantpassades i des d’on podem albirar la natura que ens envolta

Maria Àngels García-Carpintero, 29/02/2024

Als que cuiden de la natura i la cultura.


[1] https://www.ara.cat/estils/tornen-bruixes-catalunya-6-activitats-invocar_130_4842633.html

Més lluny o més a prop, Montserrat al cor

Des de Sta. Cecilia de Montserrat

El voltant de Montserrat, anomenat «montserratí», abasta diferents comarques, com el Bages, El Baix Llobregat o l’Anoia. Potser si la distribució comarcal tingués més consideració al relleu, seria més comprensible.

Marganell

Al nord del massís, Marganell, amb Sta. Cecilia i Monistrol, amb Sta. Maria, ambdós al Bages, són els nuclis més emblemàtics i propers.

Camí de St. Pere de Vilamarics (segle X) entre Monistrol i Castellbell

Però el Bages, al sector més proper al riu Llobregat, té altres pobles que poden ser considerats com a part del «montserratí», com Castellbell i el Vilar,

St. Vicenç de Castellet
o Castellgalí

Vacarisses, al Vallés Occidental, formaria part d’aquesta comarca natural,

Vacarisses

però Terrassa, entre Montserrat i la Mola, també forma part dels seus voltants.

Montserrat des del mirador de «Vista alegre» de Terrassa

Al Sud, sempre prop del Llobregat, tenim els municipis de la part nord del Baix Llobregat, com:

Collbató, la població més propera al Sud

I altres com Esparraguera, Olesa o Abrera fins arribar a Martorell, on el Llobregat recull les aigües de l’Anoia.

El Llobregat a Martorell amb Montserrat al fons.

El curs del riu Anoia obre una via de comunicació envers el Penedès i La Segarra, lloc de frontera als segles X-XII. El nucli més proper és El Bruc, però tindria altres poblacions com Masquefa, Hostalets de Pierola, Castellolí o Cabrera d’Anoia.

El nucli més proper de la comarca de la Anoia és El Bruc

L’àrea d’influència arriba fins el Alt Penedès, a poblacions com St. Llorenç d’Hortons

o Gelida

En tots aquests nuclis de població s’instal·laren castells o torres de guaita i defensa en ser llocs de frontera (un altre dia ho il·lustrarem).

Des del Pla del Penedès

I des de l’Anoia, enfilant de nou al nord per la vessant de ponent, ens tornem a trobar a la comarca del Bages, amb municipis com Castellfollit del Boix, Sallent, Súria…

Sallent (Pla de la Sala)

i d’altres de la nova comarca del Moianès

Moià

Fins i tot des de prop del mar podem veure Montserrat

Serralada litoral, Vallromanes

I també des de casa, enfilant-nos una mica més amunt dels gratacels que malauradament proliferen a l’Hospitalet de Llobregat.

Des d’un pis elevat de Bellvitge

Maria Àngels García-Carpintero Sánchez-Miguel, L’Hospitalet, 28-02.2024

Als que estimen i cuiden la natura i el paisatge.

(Fotos de l’autora i d’en Ramon Solé fetes entre 2021 i 2024)

Parròquia de Sant Cosme i Sant Damià de El Prat de Llobregat. Art i Tradició.

Tot i que l’església parroquial de El Prat es posés, al segle XVI, sota l’advocació de St. Pere i St. Pau seguint la tradició de l’ermita de St. Pau, adossada a un mas fins que les riuades se l’emportaren, l’arribada d’immigració francesa que fugia de les guerres europees de religió i els episodis de pesta van arreplegar una gran part de la població sota els sants Cosme i Damià, metges i màrtirs venerats des del segle IV en la tradició cristiana d’Orient.

Les crisis endèmiques de febre i paludisme pròpies d’aquesta zona deltaica provoca que St. Cosme i St. Damià siguin considerats co-patrons de El Prat junt a St. Pere y St. Pau des de la creació de la mateixa parròquia de El Prat. Les festes de St. Cosme, a finals de setembre, arreplegaven més gent  que les de St. Pere i St. Pau, ja que a finals de juny el pagesos solen tenir més feina, així que a mitjans del segle XIX es va optar per donar-les com les oficials. Així doncs, podem pensar que la figura dels Sants metges era la més popular entre les classes més pobres, com St. Roc a Provençana, més en temps de pandèmies i per a grups forans i/o marginats que potser tenien més necessitat d’expressar les seves devocions i súpliques.

Els dos gegants que recorda St. Cosme i St. Damià i que acull el temple van ser presentats i beneïts el 26-9-2019, durant les festes patronals de El Prat, poc abans de la nova pandèmia del segle XXI.

Al carrer del riu Llobregat, davant el Parc Nou de El Prat, molt a prop de l’aeroport i del mateix Delta, s’alça l’església d St. Cosme i St. Damià de el Prat, ubicada al barri de St. Cosme, un barri obrer format i re-format en els anys 60 i 80.

La parròquia, com tantes altres ubicades als barris obrers dels voltants de Barcelona (el barri de St. Cosme es va crear en 1967), va acollir als anys 70 diferents reivindicacions obreres i veïnals.[1]

En aquest segle XXI, el rector Lluis Portabella (Barcelona, 1936), un dels guanyadors del premi Ciutat del Prat 2018 per la seva tasca integradora i la seva implicació en la vida social i cultural del barri Sant Cosme, ha procurat dignificar aquesta església funcional guarnint-la amb obres escultòriques i pictòriques d’artistes locals.

El campanar que podem observar davant de l’església va ser forjat en ferro i acer per l’escultor Josep Plandiura (Taradell, 1943) i la seva ajudanta Marta Chinchilla. Consta de tres cossos allargats i recaragolats que s’entrellacen a dalt.[2] L’obra es va inaugurar el 5 de maig de 2012. Planduria també va fer les portes d’accés al temple. El campanar està connectat a un rellotge que toca les hores i avisa d’alguns esdeveniments, però només durant el dia, respectant el descans de la nit. La campana més petita era de l’antiga església i infants la solien tocar per entrar al pati.

Els vitralls de la façana van ser projectats pel dibuixant, pintor i escultor Josep Ricart Garriga (Vic, 1946) i manufacturats en col·laboració amb el taller de vidre Grau Montserrat al 2007 (Xavier Grau). Són catorze figures de l’antic i del nou Testament.[3]  Grau Montserrat ja havia projectat i realitzat altres obres a la parròquia de St. Cosme, com el vitrall de la Capella del Santíssim.

El mateix 2007 Grau Montserrat va salvar, restaurar i adequar uns vitralls realitzats l’any 1968 per Vitralls Bonet per a l’antiga Parròquia Catòlica Alemanya Sant Albert Magne de Barcelona seguint el projecte original del pintor alemany Henryk Skudlik.[4] Aquests vitralls s’han adaptat als finestrals laterals de la nau. El 2009 Skudlik va dissenyar noves peces per completar el conjunt. El títol general de l’obra “vitralls apocalíptics” fan referència al patiment humà generat a la segona guerra mundial. El conjunt ha quedat representat amb “l’església patidora” i “l’església triomfant”, com a símbol d’esperança per la humanitat.[5]

La Pietat de l’altar major i el retaule del martiri que la envolta (en referència als sants Pere, Pau, Cosme i Damià) són obra del mateix Josep Ricart.[6] La pica baptismal, inaugurada el 2015, va ser obra del mateix Josep i de Sergi Ricard.

La parròquia de St. Cosme disposa d’un columbari on es depositen cendres dels difunts del barri, aquest espai va ser inaugurat i beneït el 2018, en el 50 aniversari del temple.

Aquesta església acull també imatges que les confraries fan servir a les processons, com la “borriquita”.

Amb aquestes obres d’art modern i popular la parròquia de St. Cosme ha assolit el que el seu mossèn pretenia, una dignitat que evoca la de patiment dels homes i dones empobrits i emmalaltits injustament per les circumstàncies de la vida.

El Parc Nou de El Prat, a tocar d’aquesta església que albira el futur sense renunciar a la tradició, ens dona oxigen per continuar la tasca de dignificar la vida.

Maria Àngels García-Carpintero Sánchez-Miguel, 17-2-2024

A les dones i homes que dignifiquen la vida al seu voltant


[1] https://lannarie.blogspot.com/2011/11/lesglesia-de-sant-cosme-i-sant-damia.html

[2] https://www.somvalles.cat/noticia/21435/plandiura-exposa-a-sant-pere-el-campanar-del-prat-de-llobregat

[3] https://www.graumontserrat.com/creacio-vitralls/projectes-ricart-garriga/

[4] https://www.graumontserrat.com/restauracio-vitralls/sant-cosme-sant-damia-el-prat/

[5] https://www.graumontserrat.com/wp-content/uploads/2021/01/Taull-55-pp.16-19.pdf

[6] https://www.ccma.cat/3cat/video/4446831/embed/?tipus_embed=google

Hostalric a l’edat mitjana. El paper de les dones.

La vila, les murelles i algunes torres (Ananà i dels Frares al final) des de la pujada al castell-fortalessa, on queden les restes medievals.

A la confluència del riu Tordera amb la riera d’Arbúcies, sobre un cingle de pedra basàltica (formada per un volcà, com els de la Garrotxa) es va bastir el castell, les torres de guàrdia i les muralles de la vila d’Hostalric.

Encara que té dues àrees ben definides: el castell-fortalesa i la vila, s’ha de veure tot com un conjunt, amb les torres que el flanquegen i els portals d’entrades i sortides.

Torre i portal de Barcelona, al camí ral que comunicava Barcelona i Girona

La història del “castell d’Hostalric” o de la població emmurallada te diferents moments històrics, dels que en queden algunes restes i  la documentació de la que rescatem alguns noms de dones i el seu paper, sovint obviat.

Mafalda Pulla-Calabria, comtesa de Barcelona (s. XI)

El primer cop que trobem Hostalric a la documentació és el 1106 quan Guerau Ponç II (vescomte de Cabrera entre 1106 i 1131) jura fidelitat als comte Berenguer III, fill de Mafalda de Pulla-Calàbria (1060-1111)[1], per les fortaleses de Blanes, Argimon (Sta. Coloma de Farnés) i Cabrera (Collsacabra, entre Osona, la Garrotxa i la Selva), tal com havia fet el seu pare. Ponç I (-1105) anys enrere. Ponç II es compromet amb aquest document a no bastir cap castell a Hostalric, on segons consta al document n’hi havia un hostal anomenat “Quota”, potser així el comte s’assegurava el seu domini. Uns mesos després el mateix Ponç II, que es defineix com a fill de Letgarda de Tost (-1094), amb la seva dona Elvira, estableixen a la suda de Balaguer.[2]

La font dels gegants, amb el comte R. Berenguer II i la seva dona Mafalda de Pulla-Calabria.

D’aquests dos documents ja podem extreure alguns aspectes importants per l’estudi del paper de les dones, com són:

  • Els juraments de fidelitat, i sovint la filiació, es fan en nom de la mare, la única figura segura sobre la que es pot jurar.
  • A la Edat Mitjana les dones són reconegudes, trobem esment dels seus noms i no només el seu rol familiar com es farà al temps del gòtic.
  • Els nombrosos béns que van adquirir els Cabrera venen de les seves aliances amb comtes i reis i de la participació a les batalles (com podia ser el cas de Balaguer), però també de les aliances matrimonials que els fan augmentar i afermear. És el que anirem veient ara.

El vescomtat de Cabrera té els seus orígens en els comtes de Girona, concretament en Amat de Montsorniu (-1035), la seva filla, Ermessenda de Montsorniu (-1057), casà amb Guerau de Cabrera (-1050). El matrimoni fundà el monestir de St. Salvador de Breda, prop del castell de Montsorniu, ambdós edificis seran els centres neuràlgics dels Cabrera.[3]

El seu fill, Ponç I de Cabrera adquirí de la seva dona, Letgarda de Tost, el vescomtat d’Àger (La Noguera, Urgell) que passarà al seu fill Ponç II que esdevindrà vescomte de Cabrera i d’Àger. Veiem, així, com als béns de Girona i Osona se’ls afegeixen els d’Urgell, degut a les aliances matrimonials i a les aportacions de les dones. A Urgell augmentaran amb les de Marquesa, filla del comte Ermengol VII i casada el 1194 amb un altre descendent de la nissaga, Ponç III de Cabrera (-1205). El seu fill Guerau IV (-1229) va entrar en litigis amb la seva cosina Aurembiaix d’Urgell (-1231). les disputes fan que a vegades les propitats es perdin, tot i que els hereus les poden recuperan amb noves alliances.

Sta. Maria de Hostalric de origen romànico.

Amb aquests exemples veiem que, si bé l’hereu duu el nom i l’escut de la casa familiar i manté el lloc d’origen, algunes filles, a les que es dota per guanyar aliances amb cavallers que defensaran les propietats, transmeten un patrimoni no menys important que passarà al marit sempre que no s’hagi establert alguna clàusula restrictiva al respecte.

Fent-se el comte de Barcelona amb Girona i Osona, els vescomtes adquiriran un poder massa gran que provocarà més lluites internes que les pròpies de la conquesta i farà que els béns adquirits, com també la vida, es perdin en algunes ocasions.

Aviat finalitza els temps del comtes. Els reis provocaran guerres tant o més cruentes que les dels senyors feudals. Així entenem que la següent notícia rellevant d’Hostalric sigui de 1242 quan el rei Jaume I atorga privilegis per establir un mercat a Hostalric que quedarà en mans dels Cabrera.

Mural que recorda els privilegis que Jaume I va donar a la vila d’Hostalric que controlaran els Srs. de Cabrera.

Durant el segle XIII s’abandonen moltes estructures defensives que s’havien situat als turons, canviant-les per les noves viles on s’estableixen els menestrals i creix el comerç. És el que passa a Hostalric, una ciutat que s’emmuralla al segle XIV amb la pedra basàltica de color negrós de la colina. Els Cabrera, sota la corona catalana –encara- establiran la seu judicial i administrativa a Hostalric, un lloc a peu de camí ral (Via Augusta amb els romans) entre Girona i Barcelona, l’anomenat camí de França on en temps pretèrits hi havia hagut, justament, un hostal. No trigaran en fer-se amb la corona espanyola, però aquesta ja és una història en la que no entrarem.

Les murales i les principals torres, més o menys reconstruïdes són del segle XIV, quan s’organitzen els mercats a les viles.

De l’antic castell de la època de prosperitat pels senyors de Cabrera i per Hostalric només queden les restes de dues torres rodones en el camí que puja al castell-fortalesa, bastit, derruït i reconstruït amb les guerres que assolaren Catalunya a partir del segle XV.

La més antiga i alta de les que es conserven (s. XIII) està separada del conjunt (“torre albarrana”). Era una torre defensiva a l’entrada de la vila, posteriorment coneguda com “dels frares”. Tenia una cisterna a la part alta, espai pels soldats al mig i un magatzem per munició i intendència a la part baixa.

Torre «dels frares», una de les més grans i millor consevades de Catalunya.

Altres torres del mateix temps de les muralles (algunes reconstruïdes posteriorment) són la de Barcelona, al costat del portal del mateix nom que donava accés al camí ral; la torre Ararà, la més vistosa ja que acaba en matacans en lloc de merlets, utilitzada com a presó o la de la plaça dels Bous on n’hi havia la plaça dels bestiar, una altra entrada junt a la de les hortes (la millor conservada) i la de les vinyes.

Entre els trams de les muralles n’hi ha altres torres que duen el nom de les cases a les que estaven adossades. La que es diu “Cabrera” estava junt a l’hospital. Els hospitals-hostals medievals realitzaven una tasca important, necessària i lucrativa en aquestes viles comercials.

Deixem el castell que es basteix a època moderna per les visites turístiques, ja que està molt ben conservat i explicat. D’èpoques antigues és més el que no-sabem que el que sabem, en tot cas com sempre, volem tenir present el paper de les dones.

El castell-fortalessa d’Hostalric, centre de nombroses batalles des del segle XVI

Maria Àngels García-Carpintero Sánchez-Miguel, L’Hospitalet, 7-12-2023, fotos de l’autora,

Als veïns i veïnes d’Hostalric que conseven i transmeten la seva història.


[1] Albertí, Elisenda (2018). Dames, reines, abadesses. Divuit personalitats femenines a la Catalunya medieval. Albertí ed., p. 31-36

[2] Feliu, G. i Salrach, J. M. (dir.) (1999). Els pergamins de l’Arxiu Comtal de Barcelona de Ramon Borrell a Ramon Berenguer I, n. 364 i 366

[3] Mallorquí, Elois (2004) “Els vescomtes de Cabrera, senyors de les Guilleries fins el mar” Revista de Girona.

El camí de Gaudí de la colònia Güell de la Colònia Güell. Recordant les obreres.

Inici del «camí de Gaudí» amb el banc batejat com «sinofós«.

La Colònia Güell, a Sta. Coloma de Cervelló, però més a prop de St. Boi, és un recinte industrial que s’ha conservat prou bé gràcies a que no s’ha modificat gaire la seva estructura urbana.

Encara queda una part de la superfície agrícola i natural que la envoltava, amb alguns camps de conreu a un extrem (fi del carrer Monturiol, prop de la casa on va néixer el poeta Joaquim Folguera, 1893-1919) i pinars prop de la cripta i de les antigues escoles i casa “del mestre”.

Plataners davant de Can Soler de la Torre

Passejar per la colònia Güell resulta molt agradable per la bellesa del seu conjunt arquitectònic i artístic en mig d’aquest ambient mig rural i històric, tot i que ens sobta que, entre els seus carrers, monuments i edificis, només l’antic convent de les monges recorda la presència activa de les dones.

Les carmelites es van fer càrrec dels infants de les treballadores i dels malalts, sent la primera escola del conjunt. El seu edifici, avui casal d’avis, és un dels més senzills i austers.

Antic convent-dispensari i escola de les monges, avui casal d’avis

Eusebi Güell (1846-1918), propietari de la masia i pedrís de Can Soler de la Torre que el seu pare Joan Güell (1800-1872), havia comprat el 1860, impulsà el 1890 la creació del conjunt industrial i d’habitatge amb notable component artístic, gràcies a la immensa fortuna acaparada per l’indià Joan Güell. Eusebi dotà la colònia d’avantatges socials com la cooperativa de consum, l’escolarització i l’assistència mèdica, sent, endemés, un mecenes de l’art.

Antiga cooperativa de consum, avui oficina d’informació

Aquest model paternalista d’empresari era el millor que es podia donar en aquella època convulsa i opressiva que ancorava les seves arrels en el colonialisme i la tirania i provocà les revolucions obreres i les guerres de principis del segle XX.

Ho portem a la memòria mentre caminem per l’anomenat “camí de Gaudí”.

Pl. Isidre Grañé, sindicalista afussellat el 1939, sota el camí de Gaudí

Un camí que va des de la fonda, a l’entrada a la fàbrica, fins l’anomenada “cripta” que en realitat va ser una església inacabada de Gaudí. El camí va seguint el curs d’un torrent que baixa des del bosc que hi ha a l’entrada més propera a la torre Salvana (anomenat de Joaquim Folguera, poeta nascut en aquest indret), fins el Llobregat.

És un bonic sender que fan servir els veïns i les veïnes de la colònia.

Entrada a la colònia Güell prop de la Torre Salvana d’origen medieval

Encara que dugui el nom de Gaudí, aquest no el devia utilitzar massa, ja que va abandonar aviat el projecte inicial, com feia amb molts altres, donat l’augment de costos que implicaven les grans edificacions que imaginava. Tot i així, la Colònia Güell es va enllestir gràcies al treball d’altres arquitectes i de molts artesans, mestres d’obra i treballadors.

El camí de Gaudí amb obres de pedra fetes amb la técnica del trencadís

És aquesta obra més humil, però que segueix les petjades del gran arquitecte, la que trobem en aquest camí, entre les tanques sinuoses de pedra, els embornals (sumideros) fets amb composicions de pedra i la volta del petit pont del torrent sota les escales d’inici.

Pont sobre el torrent que segueix el camí de Gaudí

Al principi-final n’hi ha un banc que s’ha batejat como “sinofós” per l’expressió “si no fos per…” típica de la gent gran, donat que és utilitzat especialment pels jubilats.

Recinte industrial de la colònia Güell

Però jo penso en les obreres que entraven en la fàbrica encara a fosques i feien els seus torns i sortien fatigades i de nou a fosques i corrien contentes a casa a seguir amb les feines de la cura i de l’estalvi a la llar, rentant, cosint o teixint. I li posaria a aquest banc el del “alletament”. Potser les àvies o les minyones portarien aquí els nadons que encara havien de ser alletats, potser les mares sortirien un moment de la fàbrica per donar el pit i jo els hi diria, amb la meva millor veu, a cau d’orella, a dins d’aquell cargol en el que potser el gran no es va fixar mai, un dels poemes del neguit del jove i malalt, Joaquim Folguera, com aquest de “hora del sol”:

“… Després una profunda fadiga ens ha vingut;

llavors la donzella, cansada, s’ha assegut

i ha pres un bell infant sobre la falda càlida

i li posava un bes damunt la cara pàl·lida…”

Camps de conreu davant la casa on va néixer el poeta Joaquim Folguera

Maria Àngels García-Carpintero Sánchez-Miguel, L’Hospitalet, 30-11-23

A les obreres i als poetes que les veuen i pensen.

La font de les monges de St. Fost de Campsentelles. El seu abandonament i els intents de recuperació.

La font de les monges de St. Fost en la actualitat, AGC, 2023

En Ramon Solé ja va parlar del record d’aquesta font que formava part d’un bell indret on la gent s’aplegava per ballar sardanes o passar una bona estona. La font estava ben cuidada prop d’un restaurant que avui en dia està ruïnós[1]

La font de les monges prop del restaurant. Postal antiga, arxiu rasola.

El nom de “les monges” es fa en record de la comunitat femenina que va habitar a la Conreria, a la Serralada litoral entre St. Fost i Tiana. Dones que es feien càrrec de les parròquies de St. Cebrià de Cabanyes, St. Fost (que absorbirà St. Cebrià) i Sta. Maria de Martorelles. Fets històrics tan abandonats com la mateixa font que les recorda.

La Serra Marina és plena de grans rocs de pedra de temps prehistòrics dels que s’en sap molt poc, com la roca foradada a Vallromanes o la «roca d’en Toni» (dolmen de Can Boquet) a Vilassar de Dalt.

Roca foradada a Vallromanes, a la Serralada Marina. AGC, 2023

El nom de “Mont Alacris” o “Mons Hillaris” (Alegre) ens parla de la colonització romana sobre uns poblats ibèrics dels que ens queden restes molt a prop, com el turó de les maleses entre St. Fost i Montcada: https://parcs.diba.cat/es/web/marina/detall/-/contingut/193969/museu-de-les-maleses-i-jaciment-iberic-equipament-municipal-

Uns turons suaus amb restes que serien aprofitades per les noves poblacions que s’agrupaven en indrets arrecerats, sempre prop de l’aigua, de les que només en queden els noms, ja que habitaven en cabanyes (d’aquí St. Cebrià de Cabanyes), on bastien alguna torre de vigilància i reconstruïen petits llocs de culte, on enterraven els morts, cuidats molt sovint per dones.

Aquest seria el cas de St. Fost de Campsentelles, nom que prové d’un camp anomenat “Campus Sentigis” que el prevere Godregildo donà a St. Cugat el 967, noms d’origen got abundats en la documentació del segle X. Els també abundants noms de les dones aniran minvant des de la segona meitat del segle XI fins pràcticament desaparèixer de la història al segle XV, quan les dones són recloses al claustre o a la llar.

En 1199 trobem associades les parròquies de St. Cebrià de Cabanyes i Sta. Perpètua de Mogoda en una donació que fa una mare, Ponceta, a la seva filla Guillema del mas de Mogoda, que aquesta donarà al seu marit.[2]


El molí de la Moguda va passar a la Cartoixa de Montalegre. AGC, 2022

Els béns patrimonials que passen de pares a fills, oblidant les genealogies maternes, han passat abans, molt sovint, de les dones als marits. Aquest és el cas de la primera casa de Montalegre on n’hi havia un monestir femení, del que tenim constància en 1241 quan Gueraua de Campsentelles i el seu espós, Ferrer de Vilanova, confirmen a la seva priora les seves possessions, entre els quals, «la font». El bisbe confirmarà aquesta donació en 1247[3].

Cert és que, com a explicació del nom de “font de les monges”, es recorda que el 1250 Arnau de Gurb consagrà l’altar de Santa Maria de Montalegre deixant una comunitat femenina encarregada de la parròquia de Sant Cebrià de Cabanyes, moment en que n’hi havia dotze germanes amb la seva priora, Guilleuma i que en 1265 el bisbe les posà la comunitat sota la Regla de Sant Agustí, que permetia harmonitzar la vida contemplativa amb el servei actiu a hospitals, ermites o parròquies, però no es diu que aquella comunitat femenina dels segles XII-XIII eren Deodonades (beguines en Europa), comunitats no-reglades de dones que atenien malalts, es dedicaven l’educació, principalment de les nenes i ensenyaven el evangeli en llengua vernacular, vivint amb senzillesa i austeritat.

Tampoc es diu que el concili de 1215 prohibí la fundació de noves ordes femenines i frenà la proliferació de les branques religioses admeses, per això moltes dones trobaren una manera de continuar la seva tasca en aquests espais lliures.

El pou de la font de les dones, tan oblidat com la seva presència a la història. AGC, 2023

En explicar la història de la Conreria es passa sovint “de puntetes” per la figura de Ponç de Gualba (-1334), el bisbe reformador que va acabar amb la majoria d’aquestes comunitats de dones ben formades, actives i contemplatives alhora, que feien seva la ètica de l’evangeli. Els béns que elles administraven en benefici propi i de les comunitats de pagesos, passen a les mans dels rectors i/o dels clergues beneficiaris dels altars, perdent bona part del que afavoria el “bé comú”, per això quan ja no queda res del pas de les dones, el poble encara les recorda amb el nom de les monges (com St. Joan de Ter, que va passar a ser conegut com St. Joan de les abadesses quan aquestes van ser expulsades.

En 1319 hi va haver un conflicte amb aquest bisbe, llavors encarregat de les obres de la Catedral de Barcelona, per les rendes del monestir. La priora Blanca Desgatell (-1400) optà per vendre la Conreria en 1362 als canonges de Santa Eulàlia de Barcelona que ho van traspassar a uns preveres ermitans, passant més tard a l’administració de l’Hospital de la Santa Creu, de qui ho va adquirir la Cartoixa de Vallparadís. És a dir, van marxar a Barcelona forçades per les circumstàncies.

La Cartoixa de Montalegre sota la Conreria. Foto: Ramon Solé.

La Cartoixa de Montalegre tindrà aviat la casa forta de Campsentelles, adquirint en 1434, de la Pia Almoina de Barcelona, la baronia de Moguda i el castell de Cabanyes que incloïa la jurisdicció feudal, propietats i rendes a Sta. Perpètua, St. Fost o Martorelles, entre d’altres, enriquint-se i expandint-se posteriorment.[4]

A les agustines de Montalegre se’ls hi van afegir el 1438 les Deodonades de l’ermita de Santa Magdalena i Santa Margarida de Castellbisbal (de la que no queda més que unes poques restes al “turó de la capella”, Can Ribot) i el 1466, la de Sant Joan de l’Erm de St. Just Desvern (Can Cuiàs, de la que no en queda rastre). Aquests traspassos es fan amb resistències, el que vol dir que eren decisions que feien obligades, si volien subsistir.

És una història que hem explicat en un article anterior: “Es negaren a ser recloses, les agustines de Montalegre”[5], de la que ens continuem fent ressò donat que és un bon exemple d’una misogínia sistèmica que necessitarà molts esforços per ser reduïda a la nostra societat. Les canongesses agustines no acceptaren la clausura imposada pel concili de Trento  (1545-1563) ja que, com elles al·legaven, no estava en les seves constitucions, dedicant-se a l’espiritualitat que es viu al servei actiu.

Casa de la misericòrdia al carrer Elisabets de Barcelona. Algunes dones s’aplegaran com «Elisabetines», inspirades en Isabel de Hungría (1207-121)continuant, amb el suport civil, la seva tasca. AGC

La parròquia de Montalegre de Barcelona és actualment regida per una entitat catòlica que no reconeix l’espoli i assetjament sistemàtic que van patir aquestes comunitats de dones. Ens queda una petita imatge de pedra a una fornícula del carrer Montalegre junt a l’antiga Casa de la Caritat i, com no, la “font de les monges”, bastida en 1869, quan la Conreria era un hotel-restaurant, un patrimoni que el grup ecologista “La xopera” de St. Fost de Campsentelles intenta protegir i restaurar. Tot el nostre reconeixement i suport.

La font de les monges sota la Conreria, un patrimoni a restaurar tant com la història de les dones.

Maria Àngels García-Carpintero Sánchez-Miguel, 10-11-2023

A les organitzacions que cuiden i reparen el nostre patrimoni.

A les dones que patiren i pateixen assetjament.


[1] https://fontsaigua.wordpress.com/2021/01/29/record-duna-font-la-font-de-les-monges-de-la-conreria-a-sant-fost-de-campsentelles/

[2] Pérez i Gómez, Xavier (1998). Diplomatari de la cartoixa de Montalegre (segles X-XII) Fundació Noguera. Col. Diplomataris, 14, doc. 167 i 168.

[3] Álvarez, Robert (2022) Diplomatari de la Cartoixa de Nostra Senyora de Montalegre (1200-1265), n. 141 i 157

[4] Pérez i Gómez, Xavier (1998). Diplomatari de la cartoixa de Montalegre. Introducció.

[5] https://historiasdebellvitge.wordpress.com/2022/05/27/es-negaren-a-ser-recloses-les-agustines-de-montalegre/

Paseando por San Cosme de El Prat. “Dones Sàvies”

Bassa Parc Nou. AGC, 2023

Los Santos Cosme y Damián, médicos y mártires del siglo IV según la tradición cristiana de oriente, fueron muy populares y venerados, especialmente en tiempos de pandemias y más por grupos foráneos o marginados que necesitaban de amparo mutuo, como fue el caso de Provenzana.

“Un punt marginats, els immigrants francesos s’agrupen (finals del segle XVI) en forma similar als naturals: en una confraria parroquial i sota el patronatge de St. Roc, advocat contra la pesta (…) La iniciativa serà secundada pels mossos francesos de la nova parròquia de El Prat que ultra la pesta han de lluitar contra l’endèmia del paludisme i que es posaran sota l’advocació dels sants metges Cosme i Damià.”  

Santos Cosme y Damián con su representación gigantera. AGC, 2023

San Cosme y San Damián son co-patronos de El Prat junto a St. Pere y St. Pau. Sus fiestas se celebran a finales de septiembre. Pero actualmente S. Cosme es más conocido por ser un barrio un tanto marginal, como aquella primera cofradía de Provenzana.

A pesar de la mala fama debida a algunas circunstancias sobradamente conocidas, S. Cosme no deja de ser un barrio obrero como tantos otros que se alzan alrededor de las grandes ciudades. Sólo que el hecho de ser cercano al aeropuerto hace que sus edificios no sean excesivamente altos como otros barrios de este tipo. Pero S. Cosme tiene, además, algún tesoro poco conocido y no en exceso visitado como lo sería de estar en otro lugar.

Campanar de la parroquia de St. Cosme. El Prat. AGC, 2023

En primer lugar, está el Parc Nou un gran espacio natural del Delta con árboles frondosos que no fueron talados porque tan cerca del aeropuerto no se podría edificar, con diferentes áreas para jugar, hacer deporte, pasear, almorzar, refrescarse, bailar o meditar, todo eso he visto hacer hoy mismo, y como no, también se puede hacer fotos y se podría dibujar o pintar. Si aún no habéis estado os lo recomiendo.

Parc Nou, un espacio con mucha sombra. AGC, 2023

Enfrente mismo está la parroquia de los santos Cosme y Damián, con un campanario moderno que reclama nuestra atención, aunque todo es un conjunto moderno, pero armónico y bello que impide que nos vayamos sin recorrerlo todo, porque esa parroquia está inmersa en ese espacio natural que es de El Prat, pero dentro de St. Cosme, no lo olvidemos, un St. Cosme natural del que pocas referencias nos dan.

«La copa» de St. Cosme, una antigua torre de aigua. AGC, 2023

Afortunadamente para mí, era domingo por la mañana y las puertas de la parroquia estaban abiertas, y esta que mira, recoge y escribe y que normalmente persigue el románico y otras cosas antiguas se ha quedado encantada contemplando el relieve de nuestros médicos santos entre dos caballeros gigantes, la fiesta de antaño, con sus súplicas y peticiones y las actuales, con esa angustia existencial que no sabemos cómo expresar.

¿Y qué decir de ese plafón con una Piedad en medio del relato de los mártires? No os voy a dar datos sobre quién lo hizo, cómo y cuándo, espero poder transmitir la admiración que he sentido al encontrar este conjunto de volúmenes y colores entre el blanco destello del deseo de vida.

El bello mural de la piedad de St. Cosme. AGC, 2023

Ya me iba, cuando un cicerón espontáneo me ha preguntado si me ha gustado, le he dicho que sí y mi guía me ha indicado la figura de la virgen María,

  • ¿la moreneta?, he preguntado – sí, la he visto.
  • No, esa no, la otra la que está abajo con Jesús en el borriquillo.

He vuelto a entrar y desde la barrera, como en los toros, he visto las figuras procesionales de las que mi amable guía tanto orgullo sentía.

  • Gracias, son muy bonitas, pero bastaba con la sonrisa.
Figuras de religiosidad popular que mueven a la espiritualidad. AGC, 2023

He seguido la calle buscando el lugar emblemático conocido como “la copa”, una antigua torre de agua que ocupa el espacio de una antigua masía, porque esas sí que desaparecieron con la edificación del barrio. Antes de llegar me he encontrado con el mural que reclama no olvidar la violencia de género y he recordado aquel grupo de mujeres de St. Cosme que encontré en las redes: “Les dones sàvies”. Sí, hacen falta más voces de donas sabias, hace falta gente que las recoja y las de a conocer, gente que pinte sus rostros y fotografíe sus brazos y manos para que, como en un espejo, se nos adentre su mirada y nos mueva al deseo de dar más vida, de cuidar la vida.

Mural contra la violencia de género en St. Cosme. AGC, 2023

Maria Àngels García-Carpintero Sánchez-Miguel, julio, 2023

A las donas sabias, comunicativas y pacificadoras de todos los tiempos

La “torre del cap del riu” en las marismas del Llobregat (siglos XV-XVIII)

Pintura de 1826 de la torre del riu desfeta per les batalles feta per Adolphe Hedwige DE LA MARE (París 1793-1861)

La “torre del cap del riu” precedente del “faro del Llobregat” está vinculada, desde sus remotos inicios al Delta, a la unión del río y el mar, con las riquezas que genera y los problemas que comportaron. Las marismas del Prat, aunque dificultaban la vida a las gentes que vivían, generaban bienes preciados para reyes y magnates, como el comercio, el pastoreo, la caza o la pesca.

Hemos ido viendo en artículos anteriores:

  • La formación del Delta y el primer faro citado en el siglo X, relacionado con el antiguo “Castell de Port” de Montjuïc.[1]
  • La torre “Esllampegada” del siglo XII, que en el XIV se denominará Llampada y su relación con el Castell de Bellvís en la Torrassa.[2]
  • Las inundaciones del Llobregat y sus pasos (puentes y barcas) hasta el siglo XIV en el que los habitantes de las poblaciones empiezan a agruparse para hacer frente a sus problemas.[3]

Ahora recorreremos los últimos siglos previos al faro del Llobregat observando las dificultades de la vida en la zona que ya es El Prat de Llobregat.

En 1432 unas ordinaciones de Alfonso el Magnánimo regulan la pesca en el Llobregat. Cada día de la semana podían pescar, bajo el puente de St. Boi, las personas o núcleos acordados: El lunes el rey o su representante, el martes Provençana y El Prat, el miércoles Sant Boi, el jueves Viader y los suyos (el que tenía la concesión desde 1408 de la torre “Llampada”),[4] el viernes Cornellà, el sábado St. Joan Despí y St. Feliu y el domingo Molins de Rei.[5]

La riada de 1402 destruyó los molinos de Molins de Rei, ocupando todo el llano del Llobregat y la de 1509 destruye el puente de St. Boi dejando la zona incomunicada, ya que la barca, aunque se ayudaba de una cuerda entre ambas riberas, era insegura y no siempre se podía utilizar. Las inundaciones se suceden durante el siglo XV: 1410, 1447, 1459, 1463, 1475 y 1496. La Marina está frecuentemente encharcada. Entre 1448 y 1459 se consigna la aparición de balénidos muertos, el de 1458 constituyó todo un espectáculo con la presencia de tres o cuatro mil personas.[6]

1390 Ordinacions del rei Joan I sobre el manteniment del desguassos al Baix Llobregat

Como réplica al libre aprovechamiento de los pastos para los ciudadanos de Barcelona, muchas propiedades se vallan, como la “Dehesa de Bellvís” (mencionada en 1424) en manos de una familia barcelonesa rica, los Antich. La propiedad, de ciento cincuenta mojadas de terreno, la mitad de las cuales eran para el cultivo, estaban todas en la zona del final del río. El terreno, rico en vegetación y caza, se hace cerrar quedando legitimado su dueño a imponer sanciones y a retener los utensilios de caza, pesca o tala de quien entrara sin permiso. En 1512 la propiedad estaba muy repartida entre gentes de Esplugas, Sant Just y Sarrià, además de los Femades del Torrent Gornal y de Cornellá.[7]

El carrer Femades i la masia-museu Casa Serra entre L’Hospitalet y Conrnellà

La regulación de la pesca de la saboga generará conflictos violentos entre el Sr. de St. Boi y los municipios de Cornellá, L’Hospitalet y El Prat a los que se acabará reconociendo sus derechos en 1670. El cultivo principal durante siglos fue el de secano: cereales en esta parte baja, junto a algunos árboles frutales y el aprovechamiento de juncos, cañas y salinas.

Años 20, siglo XX, niño pescando en el Delta del Llobregat

A los peligros naturales se añaden, los que provocan las razias de naves enemigas. En 1456 galeras genovesas realizan una incursión en el delta robando ganado ovino. Un siglo después, en 1556, el día de St. Pere y St. Pau, cuando el Prat (la Illa de Banyols) celebra su reciente independencia (1540-1547) con su parroquia, atraca una galera saqueando las casas cercanas y llevándose trece personas, la mayoría muy jóvenes, aunque algunas serán rescatadas.

1580 Plano de Nicolau Cedensa

En 1564 se ordena reedificar la torre del cap del riu, instalando en ella una guarnición que había de proteger la ciudad (Barcelona). La torre, de piedra, comunicaría visualmente con otras que se alzaban en Castelldefels, con el mismo fin de defender las costas de los ataques de corsarios y piratas que encontraban en el delta un buen lugar para atracar, con lugares donde esconderse y proveerse de agua dulce y comida.

La Talaya de l’Hospitalet era una antiga torre del 1587 adosada a una masia: Can Modolell de la torre

Innumerables fueron las inundaciones y desbordamientos del río, en 1589 el obispo concederá licencia para derruir la iglesia parroquial del Prat gravemente deteriorada a causa de las riadas, mientras que la de 1617, “el año del diluvio”, será recordada especialmente puesto que se llevó las barcas de St. Vicenç dels Horts, St. Boi y El Prat, esta última con el barquero. Después de los desastres toca rehacer el terraplén, lo que supuso, en esa ocasión como en muchas otras, unos esfuerzos conjuntos dignos de recordar, no sólo físicos, también económicos y de organización política al servicio del bien común. En 1620 el terraplén ya estaba arreglado y la tierra más fértil. “Aquell any les festes del Corpus i de St. Roc, a càrrec de la confraria dels francesos, van tornar a tenir ballades amb la cobla de músics de Barcelona.”[8] Las fiestas serían inolvidables para aquellas gentes que vivían entre tantas penurias. En 1676 y 1678 se producennuevos desbordamientos del río “amb la collita, ja en sacs, treta de les cases i nedant cap a mar”.[9] También las sucesivas guerras causarán destrozos y apropiaciones de la torre.[10]

1697, la torre del rio en otro de los planos que e hicieron con las guerras que asolaron Barcelona

El ilustrado siglo XVIII será el de la búsqueda de una mejora en la salubridad, especialmente necesaria en estos terrenos aún pantanosos. Se ordena la construcción de barracas (1721), se exponen los problemas de salud pública vinculados al cultivo del cáñamo en el estanque del Port (1722) se proponen medidas en la constante lucha contra los desbordamientos del río (1726) o se menciona una comuna en el Ayuntamiento, donde estaba la primera escuela municipal (de niños, ya que las niñas se dedicaban a hacer bolillos o “puntes de coixí”, primera industria manufacturera de nuestra ciudad).

En este siglo encontramos mención al “hostalet de cap del riu” (1735), una barraca para vender pan, vino, aguardiente, aceite, pesca salada, nieve (hielo que se mantenía en pozos adecuados para ello) y demás comestibles necesarios para el sustento de la tropa, de pescadores o de cazadores que por allí pasen. En el cuestionario de Francisco Zamora de 1780 se explica que l’Hospitalet tiene una torre antigua con dos cañones de artillería y un destacamento de defensa.

1750 plano en el que aparecen Montjuïc y la Ciudadela a un lado y al otro de Barcelona

El cultivo del cáñamo, bien valorado económicamente, había creado problemas de insalubridad en el estanque de Port y se traslada a los del Delta, aunque pronto se emitirán quejas al respecto.[11] Entre finales del siglo XVIII y los inicios del XIX se dará una tímida pero progresiva reducción de los embalsamientos de agua, con la apertura de pozos y de canalizaciones, la mejora del regadío y la horticultura y los inicios industriales con la instalación de molinos harineros o textiles. Todo ello tendrá su auge a mediados del XIX, con el canal de la Infanta.

1918, quan l’Hospitalet encara tenia platja amb la torre del cap del riu

[1] La “torre del riu2 preludio del faro del Llobregat: 1. El Delta del Llobregat y los cauces del río: historiasdebellvitge.wordpress.com/2023/06/13/la-torre-del-riu-preludio-del-faro-del-llobregat/

[2] La torre “Esllampegada”, los milites y el final de la acción de las mujeres (siglo XII) https://historiasdebellvitge.wordpress.com/2023/06/14/la-torre-esllampegada-los-milites-y-la-expulsion-de-la-accion-de-las-mujeres-siglo-xii/

[3] El Llobregat, puentes y barcas en la zona baja del río: https://historiasdebellvitge.wordpress.com/2023/06/28/el-llobregat-puentes-y-barcas-en-la-zona-baja-del-rio/

[4] Codina, Jaume (1987). Els Pagesos de Provençana (984-1807). Societat i economia a l’Hospitalet pre-industrial. Publicacions de la Abadia de Montserrat, vol. I, p..263

[5] Codina, J. (1987), o.c., vol. I, p 285

[6] Codina, J. (1987), o.c., vol. I, p. 336-337

[7] Codina, J., o.c., vol. I, p. 251-252 (1408-1411), 264 (1414), 280 (1424) i 506 (1512)

[8] Codina, J. (1987), o.c., vol. II, p. 233

[9] Codina, J. (1994). Inundacions al Delta del Llobregat. R. Dalmau, ed., p. 26

[10] Domínguez, Manuel: Local Mundial, “El far del Llobregat” http://localmundial.blogspot.com/2017/01/el-far-del-llobregat.html

[11] Codina, J. (1987), o.c., vol. II, p. 602-607 y vol. III, p. 32-33 y 216-219

El Llobregat, puentes y barcas en la zona baja del río.

Arc de triumf i pont gòtic, estructures romanes i medievals reconstruides. AGC, 2022

En 1089 Guillem Bellit, con bienes en Barcelona el Vallés, Bages y Osona, deja un legado para el puente del Llobregat que estaba en obras.  En 1093 su esposa Aissulina dejará diversos bienes que tenía en Cervera, Barcelona y el Bages a sus hijos y a diferentes instituciones religiosas, también una parte para el puente del Llobregat.[1] En 1091 Ermengarda, dejaba bienes a su esposo, Guillem Bonfill, un alodio en “Arija” (Sarriá) a su hija Flaudina, un legado para el Hospital (no sabemos cuál) y otro para restaurar el puente delLlobregat.[2] Es un primer testamento de una mujer que dona para servicios públicos y no sólo a instituciones religiosas como era habitual.

El puente debía ser el puente romano de Martorell, el único que hubo durante siglos. Entre 1283 y 1295 el puente, conocido como de St. Bartomeu por la capilla románica de la que quedan algunos restos en un extremo, fue reconstruido. El arco gótico del puente es de posterior, así como el apelativo del “diablo” y sus leyendas.[3]

Restes de la capella de St. Bartomeu, a l’extrem del poble. AGC, 2022

Las inundaciones y los cambios de cauce fueron frecuentes en el Delta, como también la lucha para canalizar las aguas estancadas y minimizar los efectos de los desbordamientos del río con terraplenes. La primera riada documentada es de 1143, dos más conocemos de 1267 y 1283, aunque según Vives i Tort no provocaron la destrucción del puente de Martorell, como se ha dicho.

El río Llobregat también se podía cruzar en barca por Abrera, Sant Andreu y Sant Boi. En la zona deltaica o “Banyols” había algún vado, como el “Gual dels Tarongers”, en Viladecans, que permitía cruzar si el río no bajaba muy crecido. Posteriormente se habilitará una barca de pasaje que sufrirá numerosos percances. En 1234, en una permuta entre el rector de Sta. Eulalia de Provenzana, Pere de Vilar, y el sucesor deRamón de Guanagau y de Guillem de Sobarbar, caballeros, el camino del Medio que conducía a la torre de Banyols y a la ermita de Bellvitge, se describe como “Camí de la Barca de Banyols” porque llevaba al sitio por donde se podía cruzar el río para ir a la “Illa de Banyols” (El Prat) aislada desde 1211 cuando el Llobregat cambió de curso.

Riu Llobregat al seu pas per Martorell. AGC, 2022

En 1257 Jaume I crea la institución del “sometent” (milicias) y manda a los habitantes del Baix Llobregat que tengan armas para defenderse de ladrones y raptores, si no lo hacen serán castigados. En realidad, los que preocupaban al rey eran sus enemigos, los poderosos señores feudales de la zona y lo que buscaba con estas movilizaciones forzosas era tener un cuerpo disponible para los intereses reales. Esta institución se convertirá en el “sacramental” o cuerpo policial para proteger la ciudad. Cada población había de disponer de un número determinado de hombres al servicio de Barcelona y de sus costas.

En 1303 el Consell de Cent proyecta y hace construir un puente de madera en St. Boi. Una vez cruzado el río, un camino subía hacia St. Climent del Llobregat, Begues y Olesa de Bonesvalls, comunicando el Pla del Llobregat con el Penedès. Una vía de transporte de mercancías y de comunicación muy importante para el Pla del Llobregat y Barcelona, ya que propiciaba las peregrinaciones, los mercados y las guerras.

Carrer Pont a Sant Boi del Llobregat. AGC, 2021

La Ciudad Condal es propietaria, en 1327, de la barca de pasaje que arrienda, así como el puente de madera que se hizo en Sant Boi. Una parte de Banyols queda mejor comunicada con St, Boi. El Consell de Cent adquiere en 1335 el derecho de arrendar la barca del Prat, tal como hacía con el puente de St. Boi (destruido en 1315 y nuevamente en 1336)[4]. Este organismo impondrá los precios del pasaje para personas, animales y mercancías.

Home i cavall forasters, 2 diners; foraster a peu, 1 diner; barceloní i cavalcadura, 1 diner; barceloní a peu, 1 malla; centena de caps de llana, 10 diners; un porc, 1 malla; una truja amb porcells, 1 diner; un bou, 1 malla; una vaca amb vedell, 1 diner; naturals i eclesiàstics, francs.”[5]

En 1343 los de “l’illa de Banyols” actúan colectiva e independientemente del resto de parroquianos de Provenzana, para el establecimiento de la barca con las tasas establecidas por Barcelona.

La barca de pasatge del Prat tenia una sirga o corda per ajudar a traspassar el riu. Encara era utilitzada quan les inundacions destruïen els ponts.

Las franquicias de los ciudadanos de Barcelona provocan conflictos con los propietarios locales que se agrupan para resolverlos o minimizarlos. Los problemas llevan al inicio de los primeros ayuntamientos, denominados el “común” o la “universidad”, en los que estarán representados todos los estamentos sociales excepto la mujer, que sólo será considerada si es viuda, como cabeza de familia, algo que perduró durante el franquismo.

El siglo XIV es el de la gran expansión política y comercial por el Mediterráneo de la Corona de Aragón, de la que Catalunya formaba parte. El Cap del riu, enclave del antiguo puerto al abrigo de Montjuïc, cubierto entonces por la sedimentación del Delta, será lugar de partida de naves (1343, el rey Pedro “El Ceremonioso” hacia Mallorca contra Jaime III) y de llegada (1355, naves genovesas en su lucha por el control del comercio marítimo). El Delta ofrecía un lugar donde guarecerse por su vegetación, donde abastecerse de agua dulce y donde ejercer el pillaje.

Reproducció d’una galera genovesa

En 1990, durante las obras de construcción del canal olímpico, se halló un barco medieval (probablemente de la segunda mitad del s. XIV) que se dedicaba al transporte de pescado (seguramente en conserva, debido a las salinas del delta) y que debió hundirse en lo que entonces eran los humedales de la desembocadura del Llobregat. Se catalogó como el hallazgo número diez (“Les sorres X”) y actualmente está en el Museu Marítim de Barcelona.[6]

Vaixell medieval trobat a «Les Sorres» de Gavà al museu marítim. AGC, 2021

En 1390, con el rey Joan I, se aprueban unas ordenaciones para mantener el funcionamiento de acequias y desagües, un problema constante que necesitará trabajo y aportaciones económicas conjuntas. Los agricultores se agrupan para resolver sus problemas, como los conflictos por los pastos con los terratenientes de la ciudad, los esfuerzos constantes por frenar los desbordamientos del río o el hacer frente a las deudas que generan las guerras, renunciando a tener rebaños particulares y creando una “carnicería” única cuyas rentas se destinarán a estos fines. Más adelante se abrirán, con este mismo fin, algunos establecimientos como un hostal en la Carretera de la Bordeta y el horno en “la pobla” para los menestrales y jornaleros sin hogar.

L’hostal de la Bordeta, un edifici amb segles d’història que es va enderrocar fa poc temps.

[1] Baucells i Reig, Josep (1984). El baix Llobregat i la Pia Almoina de la Seu de Barcelona: inventari de pergamins. Generalitat de Catalunya, n. 1506 y 1593.

[2] Baiges, I., Feliu, G., et al. (2010). Pergamins de l’Arxiu Històric de la Corona d’Aragó (ACA) segle XI, de Ramón Berenguer II a Ramón Berenguer IV. Fundació Noguera, n. 233 i 234

[3] Vives i Tort, Miquel (2007) “Evolució històrica de la xarxa viària entre el Llobregat i el Foix”.

[4] Codina, J. (1994). Inundacions al delta del Llobregat. Barcelona: R. Dalmau, ed., p. 63

[5] Codina, Jaume (1987) Els pagesos de Provençana (984-1807). Societat i economia a l’Hospitalet pre-industrial. Publicacions Abadia de Montserrat, vol. I, p. 170

[6] VVAA (1992) Les Sorres X. Un vaixell medieval al canal olímpic de rem. Castelldefels, Baix Llobregat. Ed. Generalitat de Catalunya.